
¿Pero no le avisaron que Verna vuelve al Senado?
(Carolina Keve, Le Monde diplomatique, mayo de 2009).
Las ofertas electorales para el 28 de junio muestran cuál es el panorama político de una provincia en la que sus dirigentes siguen representando el neoliberalismo de los ’90. La mano dura, la defensa de las patronales agropecuarias, el miedo a las multinacionales y al Grupo Clarín son las características de los partidos mayoritarios.
El panorama pre-electoral pampeano no difiere demasiado del que castiga a
La enorme mayoría de las fuerzas que se presentan a disputar los comicios del 28 de junio representa –algunos disimuladamente, otros ni eso– los intereses del gran poder económico, de las patronales agropecuarias, de los monopolios mediáticos y, obviamente, de la clase política tradicional, cuando no de los sectores que en los últimos años han estado asociados a la corrupción, la mano dura con los rateritos y la impunidad con el delito de guante blanco.
La confusión es enorme. Al punto tal que para cualquier ciudadano resulta un verdadero embrollo detectar a quién tiene que votar si –por ejemplo– quiere apoyar algunas políticas del gobierno nacional. Lo mismo ocurre entre quienes con su sufragio pretenden –también es un ejemplo– castigar al kirchnerismo y elegir otro rumbo.
(Parte del artículo que publica en su última edición El Fisgón en papel, que además presenta una guía para conocer quién es cada candidato y qué representa el espacio al que pertenece)