
Y un tiro en el pecho te ligaste,
Miles, cientos de pajaritos muertos,
Todos tus pajaritos mataron con una bala, no dos.
¿Mató a dos pájaros de un tiro?
No, mil, un millón
pequeña alma de trece años ¿un ladrón?
con todos sus pajaritos adentro, un millón.
Un señor o una señora ¿qué mas da?
Que pusieron pajaritos en un jaulón,
cansados de que les robaran, dice la prensa.
Te mataron pequeño pajarón.
A nadie se le ocurrió que quizá lo haría yo
quisiste que volaran pajaritos, sacarlos del jaulón
La gente en los blogs deja su comentario
Piden justicia, mas seguridad,
Todos los miedos ponen ahí.
Ellos parecen saber que es lo que está bien y que es lo que está mal.
Alguna que otra mente lúcida, solo una o dos
se hace preguntas y yo
y mi dolor de panza queremos gritar
que hay cosas que ya no se deberían discutir más:
que las balas se hicieron para matar y los barrotes para encerrar
y eso no está bien.
Encerraron y mataron pajaritos, no dos, un millón.
(Un poema de Adriana Muñoz, alcanzado por Pinqui Pumilla)