La verdad es que el cuadro está buenísimo. Con esos colores refulgentes, esos trazos casi dolorosos, esa impronta bien de Jimena Cabello. Pero ni así se justifica que se lo hayan afanado. Para colmo -y parece una metáfora de lo que pasó- la pintura, terminada en marzo/abril del año pasado, tiene nombre: "Llevada por el viento". Es increíble lo que ocurrió, como de una película, pero a la vuelta de la esquina: eran entre las 5 y las 6 de la madrugada del jueves, en Frida -el local nocturno que está sobre la calle Alvear al 42- cuando una persona enamorada del arte -ojalá que así sea, al menos- decidió apropiarse de esa pintura que hasta entonces era un disfrute para todos. Mientras alrededor había mucha gente, aprovechó la distracción de la mayoría que bailaba y manoteó la obra que estaba puesta frente a la barra de tragos. Parece que nadie lo/la/los vio. Primero habían descolgado el cuadro y después se usó un elemento cortante para llevarse la parte del lienzo que valía la pena. El bastidor de madera quedó ahí, abandonado en el piso, apoyado contra una silla. Jimena Cabello no tiene mucho que decir sobre el asunto: "es raro...", repite, y poco más. Aunque en el fondo espera por algún dato... Hasta entonces, no habrá otra que pensar que la pintura fue... llevada por el viento...
Marcelo Terrón -que en la foto aparece junto a Esther Morales, hermana del presidente boliviano- cuenta en el blog de los motochileros que andan por Latinoamérica el modo en que se emocionó durante el acto del MAS en Oruro. Allí, donde se votará mañana, los dos periodistas que son parte de la mejor historia de El Fisgón -y obviamente amigos de la casa- pasaron y vivieron una jornada especialísima, rodeados de la militancia de esa fuerza política liderada por Evo Morales. El texto cuenta la emoción que se apropió de los motochileros en medio de ese ambiente tan parecido a la "revolución". Dice Terrón que "la 'rEVOlución' boliviana marcha a paso firme y esto no es una simple afirmación simulando una expresión de deseo. Cada elección deja al desnudo un crecimiento que, aseguran muchos, todavía no tiene techo. Los candidatos, que desde un palco montado sobre la caja de un camión a metro y medio de altura, empuñan el micrófono no tanto para prometer (que lo hacen) sino para arengar a propios y extraños, auguran un triunfo arrollador. Los más moderados hablan de un apoyo del 80 por ciento, lo cual no es una locura pensando que en las últimas elecciones el MAS arañó esa cifra en el departamento orureño".
Era en Abril, me permitió experimentar a temprana edad una angustia que no conocía. La canté bajo la ducha cada día de 1982, y luego seguramente la volvía a escuchar en la radio. Fue la primera evidencia que tuve acerca de cómo ser otro. Que apretando las teclas adecuadas yo podía conducir mi mente hacia ciertos sentimientos. Con los años continué investigando la posibilidad cierta de ser otro o al menos ponerme en el lugar del otro (eso que en las teorías comunicacionales han banalizado bajo el mote de empatía). Con Era en Abril, hurgué intentando encontrar alguna correspondencia ontológica entre la letra de la canción, -e incluso elevándome un escalón mas en lo abstracto- entre la melodía y los hechos circunstanciales que rodeaban mi propia biografía. Se me ocurrió pensar que Era en Abril, era una suerte de metáfora del tipo de angustia que vivimos cuando estamos a punto de llegar a algo, y esto se nos escapa. “Estaba tan cerca, la tenía en la mira y de repente desapareció”. Como una idea que vamos formando en la mente que empieza a aclarar todo el panorama y de golpe se nos esfuma con todas sus clarividencias. Era en Abril fue compuesta por Jorge Fandermole, la piedra angular de la Trova Rosarina e interpretada por Juan Carlos Baglieto, la punta de lanza de aquella invasión, y cuenta además con la oportuna participación vocal de Silvina Garré, al minuto 2:48 elevando con el cambio de textura en el melisma sonoro, la cualidad emotiva de la canción a alturas pocas veces alcanzadas.
Elegimos un comentario de la semana y la respuesta que cosechó, por si quieren prenderse en la discusión.
-Anónimo dijo... Por fin alguien que se toma la cosa en serio y se deja de boludear. El agujero fiscal que presenta el presupuesto 2010 es de 55 mil millones de pesos (sin contar la asignación universal por hijo y otras cosas que lo elevarían a 99 mil millones). El uso de reservas para pagar deuda más que apostar a la baja de la tasa de interés de los préstamos internacionales apunta a cubrir el hueco fiscal. Hoy, salvo sectores de centroizquierda o de izquierda, nadie discute este punto. La derecha que gobierna plantea que "no vamos a ajustar" y corre a la derecha opositora con la baja del impuesto al cheque para 2012 y el uso de reservas para que el que venga se coma el costo politico del ajuste económico. El inimputable de Gerardo Morales es incapaz de explicarle al pueblo la existencia de tales problemas (porque el pueblo le chupa un h....) y se tiene que comer el mazo cuando Boudou (otro que le chupa un h... el pueblo) lo trata de ladrón. Seguir encerrados en la hueca pantomima que estos tipos proponen nos conduce al vacío. Mas deuda externa, más ajuste, más inflación, más desconcierto.
-Blogger Melisma Mixolidio dijo... Sin embargo, hasta hace un mes el gobierno mantiene el superávit, no hay que apresurarse tanto, no hay que ser tan tremendista: El superávit fiscal correspondiente al mes de febrero fue de 1.207,2 millones de pesos, por lo que el acumulado del año suma 2.240,8 millones de pesos y el resultado financiero es de 123,3 millones de pesos anunció este viernes el ministro de Economía, Amado Boudou. (http://www.infobae.com/pol%C3%ADtica/506645-101275-0-Boudou-adelant%C3%B3-que-el-super%C3%A1vit-fiscal-de-febrero-fue-de-$1.20-M Cristina Fernández de Kirchner informó que el país logró en 2009 un "superávit fiscal de 17.792 millones de pesos" que implica un aumento del "1,53 por ciento de nuestro PBI". (http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-138727-2010-01-19.html)
Muy probablemente la crítica cinematográfica sea uno de los oficios mas bastardeados en el campo cultural. No hace falta mas que visitar ciertos blogs dedicados al tema para encontrarse con comentarios agraviantes por parte, tanto, del público “común” como de los productores. Lo cierto es que el cinéfilo es una suerte de fanático, muchas veces reduccionista que habla desde un pequeño podio que él mismo se ha erigido, partiendo de presupuestos, a veces, excesivamente subjetivos. No es una ciencia, pero abundan los trucos retóricos y muchas veces el anhelo de presentar la visión propia como la “gran novedad”. Hay snobismo, y una suerte de competencia por saberes aparentemente inútiles que muchas veces conducen al solipsismo disfrazado de amor al arte.
“Manny Farber, uno de los críticos mas sobresalientes de este género literario ‘menor’ conocido como crítica de cine, decía que la evaluación acerca de un film era irrelevante. En efecto, si la crítica tiene una función legítima es la de contribuir a ampliar la recepción de un film en el público a través de un conjunto de observaciones pertinentes. Se trata de un esfuerzo consciente de enfatizar sobre los detalles y los elementos no centrales del relato y del cuadro cinematográfico, de tal modo que permita una apreciación democrática de todo aquello que una película deja ver y que el ojo no muy entrenado puede perder. Conversar sobre un film como escribir sobre él es perpetuar la vida de este”, explica Roger Alan Koza en la pagina 64 del libro “Con los ojos abiertos”, publicado por la editorial Brujas de la Ciudad Universitaria de Córdoba.
Existe cierto consenso, de lo que parecen ser las bases de este “corpus” emergente en constante ebullición, cuyos cimientos se encuentran en la publicación francesa Cahiers du cinema, la misma que disparó la Nouvelle Vague allá por los años 60. Paradójicamente uno de los textos fundacionales es el controvertido “Travelling de Kapo” de Sergei Daney, que trata sobre las elecciones morales que implican la utilización de ciertos planos o recursos.
Uno de los críticos actuales de mayor prestigio, el australiano Adrian Martin, cuenta a la película mexicana “Los Bastardos”, como una de sus favoritas de la década. Encuadrada según él en un subgrupo que tiene al problema del dinero como premisa oculta o latente en la narración.
Es la segunda obra del director Amat Escalante, y narra un día en la vida de dos “mojados” que trabajan del otro lado de la frontera, filmada en el 2007, en plena época de la construcción del muro que divide a México con los Estados Unidos. A pesar del momento histórico la película no ofrece concesiones, ni se inclina por el arreglo políticamente correcto. Fuertemente realista, la actitud de los personajes puede remitir al Extranjero de Camus y condensa en pocas acciones el pathos de la época que vivimos.
Como dato se puede destacar que se alzo con el premio a la mejor película latinoamericana en el Festival de Mar del Plata.
Ese día la directora de mi colegio lo explicó delante de todos. Nos formaron en filas largas y ordenadas, nos hicieron tomar distancia. El sol apenas asomaba. “Bue-nos-días-se-ño-ra-di-rec-to-ra”, había que gritar, firmes, antes de que ella nos dirigiera la palabra. Y entonces dijo, a los gritos, al borde de la euforia, que habíamos “recuperado” las Malvinas. 28 años hace de esa (otra) gran mentira. Después de aquella jornada, en que aún siendo niños nos hacían entender que la guerra estaba bien y era maravillosa, vino lo que ya se sabe: más días de falacias, la radio prendida las 24 horas. Aprendimos palabras: portaaviones, Pucará, Harrier, Exocet, Tras Su Manto de Neblina, Clama el Viento y Ruge el Mar. Aprendimos que todo lo inglés era feo, sucio y malo. Nos hicieron enojar con los chilenos, que traicionaban la causa latinoamericana. Vimos la Plaza de Mayo repleta, vivando a Galtieri. “El Leo”, lo llamaban, para que el apócope de su nombre -Leopoldo Fortunato se llamaba el hijo de puta- nos remitiera al rey de la selva: lo ovacionaban entre banderas celestes y blancas. Leo era un padre, la Tatcher una bruja. Sabíamos que nuestros héroes pasaban mucho frío, pero eran héroes. No nos contaban qué edad tenían, ni de dónde habían llegado. Nosotros juntábamos chocolate con entusiasmo, apilábamos frazadas soñando incluso con llegar a las islas. Éramos nenes, como los soldaditos. No sólo nosotros, claro: unos cuantos adultos se comportaban como nenes, creían cándidamente en la historia oficial, se ayudaban a sí mismos a seguir tapando lo que había ocurrido no sólo en esos días sino en los últimos años. Éramos campeones del mundo, recuperábamos las Malvinas, Gómez Fuentes en la tele y la revista Gente en los kioscos nos contaban que íbamos ganando. Nada malo podía pasarnos. Pero nos pasó. Las mentiras se fueron cayendo como un castillo de naipes. No fuimos ganando. El chocolate no llegó. Las frazadas tampoco. Los héroes eran unos pobres pibes, casi todos norteños, mal alimentados, mal entrenados. Aprendimos más palabras y más nombres: Crucero General Belgrano, whisky, rendición, Benjamín Menéndez, Ni de Aquellos Horizontes Nuestra Enseña Han de Arrancar. Nada malo podía pasarnos. Todo lo peor ya nos había ocurrido.
El gobernador Oscar Mario Jorge dio esta mañana un pasito más para acercarse a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y por lo tanto se alejó un poco más del senador Carlos Verna. Por las dudas, Jorge recordó: "Yo fui en la misma boleta" que Cristina, dijo para dejar en claro su posicionamiento. De ese modo, Jorge se puso como oficialista -"y peronista", remarcó- mientras el líder de su sector interno insiste en ponerse más allá del bien y del mal cuando repite que no es ni una cosa ni la otra.
La burda campaña que se montó esta semana contra el gobierno municipal de Francisco Torroba es la consecuencia de sus propias debilidades y metidas de pata, pero fundamentalmente de la ofensiva que tejen los sectores que quieren debilitar políticamente el espacio del Frente Pampeano (FrePam). La administración comunal afronta críticas por su inacción y lentitud en determinados campos; por ciertas decisiones contrapuestas a los principios que llevaron al FrePam al gobierno y por el manejo de la crisis que produjo la inundación (los vecinos todavía no recibieron la ayuda prometida mediante subsidios). Sintéticamente: lejos está el gobierno torrobista de haber traído el Paraíso a la ciudad. Pero el repentino ataque no está tan basado en esos aspectos racionales, sino que tiene intereses que van más allá.
El juicio a los represores pampeanos que actuaron durante la última dictadura tiene fecha: los debates comenzarán el próximo 2 de agosto, según la decisión que se conoció en las últimas horas.
Para ello, fue necesario que dos magistrados rionegrinos aceptaran formar parte del Tribunal Federal Oral de nuestra ciudad, bajo la presidencia de José Mario Triputti. Los funcionarios, después de 26 años de comenzado el expediente -26 años de retardo e impunidad- tendrán la misión de esclarecer qué hicieron y cómo los integrantes del grupo de tareas de la Subzona 14. Mario Armando Márquez y Norberto Mario Ferrando serán los jueces que completarán el Tribunal. El juez que hará de suplente todavía no fue confirmado y sólo se sabe que sería oriundo de Mendoza. El juicio será en la sede del Colegio de Abogados de Santa Rosa. Se prevé que tendrá una duración de dos meses, con debates los días lunes, jueves y viernes, según dijo el secretario de la causa, Ignacio Rodríguez Berdier, al diario La Arena. También se harán inspecciones oculares a los sitios que funcionaron como centros clandestinos de detención. Se sentarán en el banquillo de los acusados de torturas y secuestros: el entonces coronel Fabio Iriart (foto), y el ex secretario de la Gobernación y jefe de inteligencia, ex coronel Néstor Greppi; Roberto Constantino, ex inspector mayor y entonces jefe de de la Regional I; los ex subcomisarios Omar Aguilera -jefe de Operaciones- y Roberto Fiorucci -jefe de Inteligencia-; Athos Reta (oficial auxiliar), Oscar Yorio -secretario del jefe de Policía, Luis Baraldini- y el ex oficial subayudante Néstor Cenizo ("información y tareas"); Carlos Reinhardt y Hugo Marenchino. Todos siguen libres, pese a los 28 casos de privación ilegítima de la libertad y tormentos. Otros dos procesados fallecieron: el ex coronel Oscar Cobuta murió en 2007 y el ex oficial Roberto Escalada en 2008. Baraldini está prófugo.
A propósito de los debates sobre el tema de la Inflación que se generó en diversos blogs y foros virtuales.
Para los economistas marxistas de la oposición “Marcó del Pont viene a hacer el trabajo sucio del llamado ‘desarrollismo’, es decir, bajar los ingresos reales de la mayoría de la población (asalariados, jubilados y desocupados con asistencia social) a través de una mayor inflación. Las políticas de los “Fénix” implican necesariamente que un par de generaciones debe sacrificarse ante el Moloch anacrónico de “la industria”. Se imaginan un futuro lleno de obreros industriales “semicalificados” en nuevas factorías intensivas en mano de obra, y a ellos mismos formando parte de una nueva nomenclatura de expertos en un poder que no se comparte ni discute. No son nostálgicos. Son reaccionarios”, explica un Blogger bajo el pseudónimo de Matías (en otro comment nos enteraremos que es un investigador becado en EEUU, especializado en marxismo).