La diputada Silvia Petitti parece cavar la fosa de su propia carrera política. Después de ocultar las verdaderas razones de sus problemas económicos y financieros, terminó aceptando que contrajo deudas con los prestamistas del mercado negro que habitualmente cometen el delito de usura.Los funcionarios públicos -como la diputada- tienen la obligación de denunciar ante la Justicia penal los delitos de los que toman conocimiento. Y no se sabe que la legisladora lo haya hecho.
Las explicaciones petitteras contaron en un principio con la plena complicidad de los capos de la Unión Cívica Radical, que muy fieles a la teoría según la cual entre bomberos no se pisan la manguera, le brindaron protección pese a que había claras evidencias de que algo no andaba bien en este asunto.
Ya se sabe que Petitti firmó unos 90 cheques sin fondos, situación que a cualquier ciudadano común lo pondría entre la espada y la pared y lo dejaría mal parado ante la Justicia, porque la apariencia indica que habría una posible estafa. Pero los diputados no son ciudadanos comunes: tienen prebendas y privilegios que siempre toman, aunque la mayoría de las veces y en la mayoría de los casos se caguen en las responsabilidades y obligaciones que también corresponden al cargo.
La situación es tan propia de la política tradicional que, como si quisiera cerrar el perfecto círculo de una metáfora, Petitti le puso a su bloque el nombre UCR, para que no queden dudas (deudas sí).
Es que al principio, con la excusa de que se trataba de un tema personal -es un argumento que a los políticos les sirve para cualquier cosa- los correligionarios le armaron una coartada que le facilitara su permanencia en el cargo. Petitti se aferró a ella con uñas y dientes, porque -aunque les pese- se ve que también para un radical no hay nada mejor que otro radical.
Cuando le quisieron soltar la mano era tarde: ahora no la sacan ni con una grúa. Después de estar calladita la boca, la diputada salió a hablar con algunos medios. Falta que responda una pregunta central, que es la que este mismo espacio propuso el 20 de diciembre: además de todo lo que ya se sabe, ¿mintió cuando firmó su declaración jurada? Es demasiado simple como para dar tantas vueltas: si la diputada falseó ese documento, cometió un delito.
claro que cometio delitooooooooooooooooooooooooooooooo.
ResponderEliminarNo puede utilizar la sigla UCR porque estaría cometiendo otro delitooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
ResponderEliminarA ver, es claro: 1) si contrata con personas que prestan "en negro", y está diciendo ella misma que son "prestamistas", eso por lo menos amerita una investigación penal por un fiscal... por lo menos... y 2) lo de la declaración jurada es obvio...
ResponderEliminarcheeeeeeeeee.......no habra algun gastoncito por ahi que haga un pedido de investigacion ????? porque de esto el que le da letra sabe bastante nooooooo?????
ResponderEliminary la señora esta, no sabía que librar cheques sin respaldo también es un delito? no amerita una causa penal?
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